Cuidar la piel también es cuidar el planeta
Durante mucho tiempo, el cuidado personal estuvo asociado al exceso: más productos, más pasos, más promesas. Hoy, cada vez más personas buscan otra forma de cuidarse, una que no solo contemple el bienestar individual, sino también el impacto de nuestras decisiones en el entorno.
Cuidar el ambiente desde el skincare implica adoptar una filosofía de belleza consciente y sostenible. Elegir productos con ingredientes naturales u orgánicos, envases ecológicos y marcas que respeten la vida en todas sus formas no es una tendencia: es una forma de volver a lo esencial.
Una belleza que respeta los ciclos de la vida

La naturaleza funciona en equilibrio. Cuando nuestras prácticas se alejan de ese ritmo, aparecen los excesos: consumo innecesario, acumulación de residuos, uso de químicos tóxicos que afectan tanto a la piel como al planeta.
Un skincare amigable con la naturaleza propone lo contrario: consumir solo lo necesario y prestar atención al ciclo completo del producto. Desde la extracción responsable de los ingredientes, pasando por procesos de producción conscientes, hasta envases reutilizables, sólidos o con menor impacto ambiental.
Esta mirada no solo reduce el uso de plásticos y sustancias nocivas, sino que también acompaña a la piel de forma más respetuosa.
Bienestar integral: una misma decisión, dos cuidados
Cuidarse y cuidar el planeta al mismo tiempo
El bienestar integral no separa lo personal de lo colectivo. La salud de la piel y la salud del planeta están profundamente conectadas. Cuando elegimos fórmulas más simples, naturales y transparentes, reducimos la exposición a ingredientes agresivos y contribuimos a un entorno más sano.
Pequeñas decisiones —usar menos productos, elegir opciones de doble función, preferir envases reutilizables— generan un impacto real cuando se sostienen en el tiempo.

Consumo responsable: menos, pero mejor
Elegir con conciencia
Consumir responsablemente no significa renunciar, sino elegir mejor. Significa preguntarse qué necesitamos realmente y apoyar marcas que trabajen con trazabilidad, transparencia y ética en toda su cadena de valor.
El consumo consciente propone salir de la lógica del descarte rápido y acercarse a una relación más duradera y respetuosa con los productos que usamos a diario.
Respeto por la vida como valor central
Cruelty free y vegano: una decisión ética
Apoyar marcas veganas y cruelty free es una forma concreta de respeto por la vida. Estas prácticas evitan la experimentación animal y promueven fórmulas alineadas con una mirada más compasiva y responsable del mundo que habitamos.
No se trata solo de lo que aplicamos en la piel, sino de los valores que sostenemos con cada elección.
La filosofía Craig: volver a lo simple para vivir mejor
En Craig creemos que cuidarse no debería ser una carga ni una exigencia más. Apostamos a un cuidado honesto, simple y consciente, que respete tanto la piel como la naturaleza.


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